Escuchando la Voz de Dios
Este artículo, del Pastor Luis Dominguez, ha sido tomado del material expuesto en el Encuentro Pastoral realizado por la red de Ministerios Internacional, en San Fernando,Argentina.
Vivimos sumergidos en un mundo lleno de información, datos y palabras.
Solo grabamos o percibimos lo que estamos capacitados para escuchar y tenemos que decodificar y seleccionar lo que luego nos afectara a nosotros como personas.
Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz.
Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras. Salmos 19:2,3 y 4
Para entender el diseño de Dios hay que poder comprender su lenguaje y de esta manera llegaremos a asimilar todo el consejo de El, para nuestras vida, la familia y la Iglesia.
Se puede hablar y escuchar la palabra de Dios, pero al no saber sus códigos podemos estar frente a un gran tesoro y no poder descubrirlo.
Porque las cosas espirituales se disciernen espiritualmente.
Un locutor puede leer de la mejor manera un principio filosófico, o presentar un descubrimiento científico a la perfección, pero si no vive ese principio o no entiende el descubrimiento son ideas que escapa a su capacidad.
Hay una madurez que debemos alcanzar para lograr vivir dentro de todo el diseño de Dios.
El que tiene oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias…
A) El primer requerimiento es tener oídos.
1. Debemos ser verdaderamente renacidos, solo así podemos comprender cual es la visión de Dios para este tiempo
B) Aun teniendo oídos podemos tener dificultades auditivas.
1. Oídos tapados, demasiada palabra ociosa. Es importante de que ideas se llenan nuestros oídos.
2.Oídos infectados, algún pecado que me obstruye y mi mente niega con actos las verdades absolutas.
3. Saturación de sonido, demasiada información humana, que se opone a lo que Dios quiere hacer, aún hombres que se levantan en el nombre del Señor pero su discurso se contrapone a El.
C) Hambre por escuchar la voz de Dios
1. La palabra ya está dada, ahora solo hay que anhelarla, debemos tener hambre y sed de justicia. El tiempo que dedicamos a una actividad demuestra lo deseoso que estamos.
2. Hay que ser metódico en buscar la verdad, todo hombre que quiere edificar su vida bajo la visión de Dios no puede permanecer ajeno a la búsqueda de todo su consejo.
3. Hay que pagar el precio de vivir bajo su visión, todos quieren disfrutar de las riquezas espirituales, pero solo los que comprenden que se debe asumir un compromiso de vida y aún morir a los deseos humanamente razonables, pero que nada tienen que ver con el modelo divino.
La Iglesia es la que debe comprender los tiempos, leer que momentos se están viviendo y de esa manera no será engañada por argumentos de humana sabiduría, hay argumentos tan finamente presentados que parecen una verdad y solo son engaños que de tanto repetirlo terminan siendo aceptados por la mayoría.
A) Los Líderes son los que al saber leer los tiempos pueden guiar al pueblo de Dios en la visión.
1. Cabe la responsabilidad de guiar por buen camino a quienes están en inferioridad de condiciones.
2. La visión siempre es presentada al liderazgo, a hombres de Dios que pueden oír la voz del Altísimo nítidamente sin error.
3. Debe ser retransmitida sin reservas esa tremenda visión sin adulterar todo el consejo de Señor.
B) La realidad de la Iglesia estará siempre relacionada a la condición espiritual del liderazgo, de allí la responsabilidad de los hombre de Dios en saber oír nítidamente la voz del Salvador.
1. Dios siempre escribe al ángel (siervo) de cada iglesia.
2)2. Cuando aparezca el príncipe de los pastores pedirá cuenta de cómo hemos oído y retransmitido la visión de Dios en nuestro tiempo y espacio.

